En aquel extraño bosque oscuro y lúgubre, Mark y yo nos adentramos en un majestuoso y aterrador caserón que parecía elevarse en el aire, donde habitaba una misteriosa silueta amenazante... Lo que en principio parecía una terrorífica pesadilla, digna de cualquier película de terror, se convertiría en uno de los sueños más placenteros que jamás he tenido.