Hola. Oye, me alegra que al fin podamos vernos. ¿Qué pasa? ¿Cómo me ves? ¿Demasiado profesional? Quizás preferirías verme con algo más del catálogo, ¿verdad?
Pero quería que esto fuera casual, ¿sabes? Como si fuera que estamos tomando dos personas un café, aunque sea a través de una pantalla. Gracias, gracias de verdad por decir eso.
A veces, cuando una se dedica a esto, pues se acostumbra a ser solo un objeto. Pero que me digas que te gusta verme así, tal como soy, me reconforta muchísimo.
Bueno, vamos al lío, ¿te parece? Como sabes, por la nota que te dejé, quería pedirte ayuda para que me ayudes a mejorar el probador virtual.
¿Te puede hacer unas preguntitas? Lo que piensas es superimportante para mí. Venga, vamos a ello, ¿vale? Primera pregunta. ¿Cómo calificarías la calidad de la imagen?
Es muy importante que la experiencia visual sea satisfactoria. ¡Guau! Abrumadora, ¿eh? Eso no es bueno, ¿verdad? Suena que es demasiado agobiante.
Explícamelo, por favor. Necesito entenderlo bien. Así que intensa en el buen sentido, ¿no? Vale, vale, toma nota. Presencia abrumadora. Vaya, es un dato muy valioso para mí, ¿eh?
Es un dato supervalioso para mi informe. Bueno, sigamos. Segunda pregunta. ¿Cómo de importante es la atmósfera? El tono de voz, mi respiración, la iluminación.
Así que inmersiva, ¿eh? Interesante. Me gusta, me gusta. Vamos a por la tercera pregunta. ¿Te parece importante tener el control de la sesión o prefieres que sea yo la que guíe tu mirada?
Vaya, te gusta que te manejen, ¿eh? Revelador. Gracias por decírmelo. Espera, espera, espera. Esta es un poquito personal, ¿eh? Pero me interesa muchísimo.
A ver, cuéntame, ¿para quién compras la lencería? Espera, espera, espera. Para, para, para, para. Estamos en confianza, ¿recuerdas? Dime la verdad.
Dime la verdad y ya está. No le des tantas vueltas. No te que me dijeras lo que quiero oír. ¿Cómo? Para verme a mí. Pero si te has gastado una pasta.
Madre mía. ¿Y se puede saber qué haces con toda esa lencería? Dudo mucho que te quepa. ¿Acaso vas a montar una tienda y hacerme la competencia o qué?
Porque si es así, tendré que empezar a cobrarte comisiones por el inventario, ¿eh? O sea, qué guardadita en un cajón. Vaya tela. No me lo puedo creer.
Un mañaco dices. De eso ni hablar. Eres el hombre más amable con el que yo he trabajado. No me molesta que compres y guardes mis prendas. Ni que lo hagas para poder verme.
Y tal vez no debería decirlo. Pero viniendo de ti, me siento súper alagada. Aunque un poco stalker si que eres, ¿eh? Pues vaya con la cuesta de satisfacción, ¿eh?
A ti parece que satisfecho te tengo, ¿eh? Y dime, ¿qué te gusta tanto de mí? La seducción de mi mirada, dices. Vaya. Pensaba que ibas a hablar de mi culo.
Vamos, vamos, cállate ya, anda. Ya veo que además de los ojos tienes la lengua muy afilada. Me alagan muchísimo tus palabras de verdad. Un momento.
Es decir, tú, un hombre que solicitas servicios de probador virtual de lencería. Tú, que dices sentirse seducido por mi mirada, solo en su casa, contemplándome con los conjuntos que le presento, a cada cual más explícito.
¿Que compra la lencería para poder verme en una plataforma donde lo único que veo yo de ti es un chat de texto? ¿Tú? ¿Un mirón como tú? ¿Qué hacías cuando no tenías que escribir?
Venga, déjate de rodeos y de peloteos sin vergüenza. ¿Qué hacías con las manos? Vamos, dime la verdad, por favor. Dímelo. Necesito saberlo.
Por favor, necesito saberlo. Dímelo. ¿Qué? ¿Te masturbabas? Vaya, no me lo puedo creer. Eres, eres... Eres un cerdo. ¿Cómo? ¿Que no volverás a hacerlo?
Mira, ahora sí que no puedo seguir hablando. Es muy fuerte. No sé ni cómo me siento al respecto. Desconecto un momento, ¿eh? Espérame aquí.
Vale, espera. Ahora ya no me ves, ¿verdad? Madre mía, joder, joder, joder. Esto sí me ha ido de las manos. Madre mía, ¿y ahora qué hago? Qué cerdo, qué cabrón.
Madre mía, ¿y ahora qué hago? Dios mío. Pero sí estoy, joder. Estoy empapada. Dios, ya sé que soy cerda. Oh, no. Dios. No me lo puedo creer, joder.
Mira cómo me has puesto, cabrón. Madre mía, me encanta. Me escuchas. Dios, ¿sabes? He estado viendo este reato sin tu sabernos. Así me veías tú, eh, guarro, escondido detrás de tu ordenador.
¿Supones? ¿Y cómo te sientes ahora que eres tú, enojo? Expuesto. ¿No? ¡Oh! A mi merced, eso es. Es normal que te sientas culpable. Tienes fachada de hombre bueno.
Y yo te he pillado, amigo mío. Te he pillado siendo un malo. ¡Joder! ¿Qué voy a hacer contigo, eh? Esto se nos está haciendo de las manos, cabrón.
¿Perdonarte, dices? ¿Y qué crees que tengo que perdonarte? Pues no. No es eso, idiota. Miras, antes has prometido que no lo volverás a hacer.
¿Recuerdas? No deberías prometer aquello que no depende de ti. No, amor. No me ha molestado que tu cuerpo reaccione ante mí. Ya sospechaba que eres un folla.
Empedernido que lo gusta espiar a las jovencitas. Lo que me ha molestado es cómo lo has hecho. A escondidas sin mi consentimiento. ¿Entiendes?
Por eso sí debes pedirme perdón. ¿Compensarme, dices? Creo que no puedes. Mira, te voy a decir la verdad, pero no lo tomes como una señal de debilidad.
O si no, no volverás a verme. Sí, eres todo oídos. Y ojos. Por no hablar de las manos, gorro. Verás, durante las sesiones contigo, creo que se me ha despertado algo que no espero.
Y creo que a ti también podríamos intentar explicarlo de muchas maneras. Pero al final todo se reduz a lo mismo. A ti te gusta mirar. Y a mí me gusta que me miren.
Así que haremos lo siguiente. A partir de ahora, para lo que has hecho, necesitarás mi consentimiento. No es mucho pedir, ¿verdad? Sí, exacto.
Ahora, dilo en voz alta. No volveré a pajearme a escondidas. ¿Ves cómo no era tan difícil con Chino? ¿Comprensiva? Lo que me falta es compasión, perdón y piedad.
No compresión. Perdona, por un momento me he sentido Beatrix, ¿quido? No, no te haré lo de los cinco puntos, tranquilo. No me des las gracias aún, ¿eh?
Chico malo. Vamos a tener que trabajar lo del consentimiento. ¿Qué cómo? Pues ahora lo sabrás. Quítate los pantalones. Vamos, quítatelos. Quiero ver lo que me has estado escondiendo.
Sí, sí, los pantalones, vamos. Fuera sus pantalones. No me hagas repetirlo más veces. Así me gusta. Buen chico. Unos boxers ajustaditos, ¿eh?
A ver, a ver, a ver por detrás, que quiero ver bien la elasticidad del tejido. Bueno, vaya, parece que es de buena calidad. Vamos, acércate más y enséñame la parte delantera.
Hay que controlar esa zona, ¿eh? Que si no, se te van las manitas, cochino. Dios, pero ¿qué es esto? ¿Ya está dura? O es que lo tienes así de gordo de serio, cabrón.
Madre mía. Uf, no te disculpes, ya sé que no te la has tocado, ¿eh? Así que esto es lo que me escondías, ¿eh, guarro? Vamos, vamos, cabrón, sácate, lo necesito de lo yo, vamos.
Pero sí, pero sácate ese pollón, cabrón, vamos. Vamos, sátelo. Obedece. Joder, es casi grotesca. Vaya trávoco. Madre mía, joder. Buah, si me la vuelves a ocultar, te mato que lo sepas.
Pero mírate. Ya te has puesto a reventar, cabrón. Te va a explotar. Te va a explotar. Madre mía. O sea que así te ponías cada vez que me probaba la lencería para ti.
¿Es cerdo? Así te ponías. Madre mía. Vale, vale, con ese pollón, joder. Asumo que tienes lubricante por ahí. Vamos, vamos, cógelo ahora. Pero...
Así me gusta. Buen chico. Escúchame bien. Quiero que te la lubrices toda. Y mientras, mírame. Pero sin pajearte. Solo envadórnatela. Mirá como me voy abriendo el vestido.
Botón a botón. Despacito, cochino. ¿Quieres verme las tetas? ¿Te mueres de ganas de verme las tetas? ¿A que sí? Ahora, ¿qué te pasa? ¿Te mueres de ganas de ver las tetas?
¿A que sí? Ahora, destapamos un hombro. Así. Que resba de la tela. Me doy la vuelta. Mira como lo deslizo hacia abajo. Sin prisa. Rozando mi piel.
Descubriendo todo a mi espalda. Ahora, bajándola por mis tercios glúteos. Ya está en el suelo. Ya me tienes embraguitas para ti. Sí, ya me doy la vuelta, tonto.
Te gustan mis tetas, ¿eh? Esto es lo que querías ver cuando te hacías la paja escondida, cabrón. Sí, es. Buen chico. Sí, mirándome. Pero sin paja.
Mira como las acaricio. Cómo las escupo, cómo pellizco mis pezones, cabrón. ¿Qué haces? Cómo las escupo, cómo pellizco mis pezones, cabrón.
¿Ves lo doros que los tengo? Ensóciame con tus ojos. Dime, ¿tienes ganas de hacer una buena paja conmigo? Pídelo bien. ¿Puedo pajearme mirándote como un puto cerdo?
Vamos, pídelo bien. Así me gusta. Buen chico. Ahora, mírame bien el culito, ¿de acuerdo? Me voy a bajar las putas barajas. Fíjate bien cómo van asomando mis glúteos.
Te gusta, ¿eh? Dilo. Así me gusta. Buen chico. Ahora escucha. Cuando mis bragas toquen el suelo, vas a empezar a pajearte, como yo te diga.
Sí, así es. Pero no antes. Mira, guarro. Mírame cómo los bojos to' los muslos. Prepárate. Mis bragas se van al suelo en tres, dos, uno. Ahora guapo.
Pajeate. Despacito. Despacito, que lo vea bien. Eso es. Por fin, amor. Tócatelo. Recorre cada centímetro de ese pollón. ¡Joder! Me encanta, cobrón.
Vamos, arriba. Abajo. Arriba. Abajo. Despacito, sí. Mientras me suba el culo, cabrón. Despacito, vamos. Quiero que sientas cada centímetro de tu pollón.
Ahora haz un anillo con tus dedos justo en la base de tu cabullo. Deslízala hacia arriba, apretando más a medida que vas subiendo. Vamos. Eso es, buen chico.
Así me gusta. Vuelve a bajar el anillo hasta la base de tu polla. Vamos. Eso es. Así. Así mientras. Mira, guapo. Mantén ese movimiento. Lo estás haciendo muy bien.
Ahora aprieta. Agárrala con toda la mano y aprieta un poco más. Siente lo duro que la tienes. Baja la piel con la otra mano y acariciate. En círculos.
Solo el glande con la palma. Traza círculos a la misma velocidad con la que me masturbo. ¿Te gusta así, guapo? Agárrala con la mano. Agárrate con la mano.
Bajate solo el tronco. Sin llegar al glande. Eso es. Así me gusta. Buen chico. Así. Acelera. Acelera un poco. Pero sin darle caña a la cabeza.
Mírame bien. Mira cómo me abro de piernas delante de ti, cerdo. Vamos, cabrón. Ahora quiero que le des caña como quieras. Como lo haces normalmente para correrte.
Vamos. Eso es. Dale. Dale un poco más de coño. Vamos. ¿Qué? ¿Qué te quieres correr? Ya quieres correrte, cabrón. Vamos. Vamos a jugar a un juego.
Te voy a hacer una cuenta atrás y solo puedes correrte cuando llegue a cero. ¿Te parece? ¿Preparado? Vamos. Sigue. Sigue un poquito y quédate al límite.
Vamos. Vamos. Eso es, buen chico. Sigue. Vamos. Quiero que te corres. Vamos. Sigue. Sigue. Sigue. Cinco. Sigue. Cuatro. Tres. Sigue. Sigue.
Sigue. Dos. Ahora para. Para. Para. Suéltate la polla. Vamos, buen chico. Déjala tranquilo un momento. Vamos. Vamos. Mientras yo sigo tocando, me vale cerdo.
Vamos. Bien. Ahora dole otra vez. Pero despacito. Despacito. Juega con la cabecita suave. Hazlo en círculos. Vamos. Igual que yo con mi clínico de tosir.
Vamos. Ahora salgamos juntos. Vamos. Vamos. Aguárrala un poco más. Vamos. Joder. Vamos. Ve lo mojada que estoy, cabrón. Menuda polla tienes, cabronazo.
Me encanta, cabrón. Me encanta. Eso es. Más. Más. Más. Un poco más. Aguanta. Aguanta. Aguanta. Dios, estoy empapada, cabrón. Ahora despacio.
Lento. Lento. Arriba. Abajo. Arriba. Abajo. Toda la polla. Sí, muy bien. Aguanta. Aguanta. Rápido. Vamos. Dale, caña. Dale. Dale. Rápido conmigo.
Joder. Vamos. Joder. La corrida juntos. Vamos. Se va acercándolo corrido a la polla. Vamos. Está a punto. Vamos. Lo sé. Lo sé. Acuerda, tío.
Solo puedes corriente cuando yo te diga. Entendido. Entendido, cabrón. Aguanta. Aguanta. Quiero que te corres en cinco. Días cuatro. Tres. Dos.
Uno. Para. Para. Para. Para. No te corres. No te corres. Apriétalas si hace falta. Vamos. Apriétala. Joder. Ahora déjala. Déjala al aire latiendo.
Vamos. Vamos. Vamos. Mira cómo me froto el coño en tu cara de chico malo, cabrón. Vamos. Agárrala. Agárrala otra vez. Dale, caña, otra vez.
Vamos. Dale, bien, caña. Te quiero al borde otra vez. Vamos. Más rápido. Más rápido. Joder, cómo se te hincha el capullo. Vamos. Vamos. Mira, córrete.
Vamos. Córrete. En cinco. Cuatro. Tres. Dos. Para. Para. Para. Para. Para. No me mires. No me mires así. No. No. No. Yo no tengo por qué parar.
Yo voy a seguir. Los tijoncitos son para ti. Porque es un pojero, jodos, cabrón. Recomiéndate un momento, vamos, mientras me ves. Vamos, guapo.
Prepárate otra vez, vamos. Ahora empieza despacito, vamos. Sigue el ritmo con mi críter. Es así, así despacito. Acelera un poco. Sigue, dale, coña.
Sigue, sigue, sigue. Igual te dejo córerte esta vez, vamos. Acelera. Acelera. Más rápido. Más. Más. Dios mío, que cega me piones, cabrón. Aguanta el ritmo, vamos.
Vamos. Acompáñame, acompáñame. Te vas a correr en cinco, cuatro, tres, dos, uno y joder. Para, para, para. Aguanta, aguanta, aguanta. Yo sigo, yo sigo, joder.
Me encanta, me encanta tener ti así, joder. Me corro, cabrón. Joder. No te toques. Dios. Menuda corrida. Contigo ahí, Dios. Espiándome, espiándome como el Miron, que eres cabrón.
Y yo con todo lo jorra que estoy haciéndome. Merte, Dios, me ha encantado. Guau. ¿Y tú qué? ¿Tienes ganas de correrte o no? ¿O crees que te voy a dejar así?
Vamos, perdo. Date coña otra vez. Vamos, pegueate como te guste. Mientras ahora yo te miro, vamos. Sigue, sigue. Arriba, abajo, vamos. Vamos, sube el ritmo, venga.
Ya estás cerquito de correrte otra vez, eh. Guau. Esta vez acelera. Un poquito más, vamos, buen chico. Te tendría así durante horas, cabrón.
Quieres otra cuenta atrás. Ya no puedes más, eh. Entonces pídemelo. Esto por las otras veces que te has corrido es en que yo lo supiera, puto cerdo.
Vamos, prepárate. Esta vez te la voy a vaciar toda, hijo de puta. Te voy a dejar seco. Vas a imaginar que me la echas en las tetas, cabrón.
Te vas a correr en mi puta cara. Mira cómo saco la lengua. Aquí lo quiero, vamos. Quiero que te corres en cinco. Venga, que está en la última.
Cuatro, vamos, buen chico. Te voy a dejar seco, cabrón. Estamos, no pare. Sigue, sigue, sigue. Dos, sigue, sigue, cabrón, sigue. Que ya estamos cerca, vamos.
Uno. Cero, vamos, córrete, cabrón. Así, eso es. Lléname toda, cabrón. Toda esa puta leche para mí. Dios, cuánta leche. Buen chico. Todo por a mí.
Me encanta. Mírate cómo lo has dejado todo. Todo perdido. Dios, qué puta maravilla. Te la mía entero ahora mismo, que lo sepas. Toda esa leche es mía.
¿Qué tal, eh? La encuesta de satisfacción ha sido todo un éxito, ¿verdad? Pues muchísimas gracias por tu ayuda, caballero. Le contactaremos para el seguimiento del servicio. Anda, ahora límpiate un poquito, anda. Venga, hasta pronto, amor.