Hola mi amor, me llamo Lola.
Estoy aquí sentada, descubriendo que el calor está empezando a hacer estragos en mi cuerpo.
Me siento débil y hace mucho calor.
Ha llegado el verano.
Sí, parece mentira, pero ya está aquí.
¿Tú qué estás haciendo?
Supongo que estarás ahí, al otro lado del ordenador, escuchándome, quizá tocándote.
¿No?
Pues podríamos hacerlo juntos.
Podríamos intentar conseguir un orgasmo a la vez.
¿Qué te parece?
¿Sí?
De acuerdo.
Yo te voy a ir explicando lo que voy a ir haciendo y me gustaría que tú hicieras lo que te voy pidiendo.
Así que ¿te parece buena idea?
De acuerdo, empecemos.
Para empezar te voy a describir lo que llevo puesto.
Acabaré rápido, no es demasiada ropa.
Solo llevo un camisón de seda blanca, cortito.
Debajo no llevo bragas.
Y tampoco llevo sujetador.
No me hace falta.
Tengo los pechos grandes, duros y de momento desafiando a la fuerza de la gravedad.
Empiezo a tocarme por encima del camisón.
Voy acariciando mis pechos.
Sí, así.
Me gusta sentir la caricia por encima de la tela.
Ahora meto una mano por debajo de él y empiezo a rozar mis pezones que poco a poco se van poniendo duros.
Sí, me encantaría que fuera tu mano la que estuviera aquí ahora acariciándome.
Seguro que a ti también te gustaría.
¿Sabes qué?
Podrías empezar a acariciarte tú también.
Podrías empezar a meter tu mano por encima de tu pantalón.
A rozar tu pene, tus testículos.
Pero solo rozarlos.
Todavía no te quites los pantalones si es que los llevas puestos.
No.
Solo rózalos.
Disfruta sintiéndole la caricia.
Pronto llegará el momento en que tendrás que quitártelos.
Yo sigo.
Sigo bajando por mi vientre, por mi ombligo.
Llego a mi pubis.
Empiezo a acariciarlo por encima de los pelos rizados.
Sí, sí, me encanta saber qué pronto ocurrirá.
Me excita más saber lo que pasará.
Pensar en ello.
Que realmente cuando ocurre.
Mis dedos llegan abajo.
Estoy acariciando mi clítoris.
Muy despacito.
Sí, así.
Sí, estoy mojada.
Muy mojada.
Cada vez más.
El sudor de mi cuerpo se empieza a mezclar con los jugos de mi vagina.
Meto un dedo dentro.
Está empapada.
Si te tuviera aquí delante, te lo daría para que lo chuparas.
Así conocerías su gusto.
Sabrías cómo sabe.
A mí me gusta sentirlo.
Voy a chuparlo.
Aunque no le hace falta, porque entraría perfectamente de nuevo.
Pero voy a chuparlo.
Me gusta.
Es salado.
Sí.
Sabes, creo que ya es hora de que bajes tu bragueta.
De que saques tu miembro afuera.
Y que empieces a acariciarlo.
Porque supongo que para estos momentos ya debes tenerlo duro.
Sí, sácalo.
Me encantaría estar ahí y verlo.
Seguro que está duro, gordo, largo.
Si yo estuviera ahí, me lo metería en la boca.
Lo chuparía de arriba abajo.
Lo chuparía despacito primero.
Lamería tus huevos.
¿Sabes qué?
Me gustaría que mojaras tu mano y la pusieras alrededor de tu glande.
Así sentirás algo similar, aunque no igual por supuesto, a lo que yo haría si estuviera ahí a tu lado.
Sí, moja bien la mano.
Quiero que resbale por tu polla.
Así, cógela bien fuerte.
Y empieza a subir y bajar tu mano.
Sí.
Con la otra, empieza a tocar tus huevos.
Acarícialos.
Masajéalos.
Hazlo suavemente.
Yo tengo ya tres dedos dentro de mi vagina, pero no se pueden comparar a tu polla.
No me encantaría tener tu polla dentro.
Así me encantaría.
Sí.
Tengo tres dedos dentro y con la otra mano estoy acariciando mi clítoris.
¿Qué crees?
¿Debería meter otro más?
Probemos.
Sí.
Qué bien entra.
Esto ya empieza a parecerse más a una polla.
Sí, sigue tocándote, mi amor.
Me lo estoy imaginando.
Oh, cómo me gustaría que fuera tu polla la que estuviera penetrándome ahora mismo.
Que mordieras mis pezones con tu boca y a la vez tocaras mi clítoris con tu mano.
Dime qué más te gustaría hacer.
¿Te gustaría meter tu mano en mis nalgas?
¿Te gustaría ir buscando mi ano y meter un dedo en él?
Pruébalo.
Sí, lo estoy haciendo.
Como si fuera tu mano.
Me imagino que es tu mano la que se mete dentro.
Como dices, ¿te gustaría meter otro dedo?
Inténtalo.
A lo mejor entra.
Pruébalo.
Un momento, voy a mojarlos.
Así.
Sí, están entrando.
Tengo mi mano por detrás, metiendo los dos dedos en el culo mientras con la otra sigo metiendo los cuatro en mi coño.
Sí, siento tu polla penetrándome mientras con tu mano metes dos dedos dentro de mi culo.
¿Sabes qué?
Me gustaría que fuera tu polla la que entrara en él.
¿Quieres probarlo?
Sí, aprieta tu mano un poco más entre tu polla.
Apriétala para sentir cómo la metes por mi culo.
Es más estrecho así que prueba de apretarla un poquito más.
Punta tus dedos y incidcé y pulgar.
Así, así.
Y así yo meteré dos dedos más dentro de mi culo para sentir cómo entra tu polla.
Sí, la siento, la siento.
Oh, cómo me gusta.
Me encanta.
Sí, estoy frotando mis plítoris con una pasión.
Porque siento que eres tú.
Si eres tú, eres tú el que lo frota la vez que metes tu polla bien adentro de mi culo.
Sí, sigue, sigue.
¿Sabes?
Creo que voy a correrme.
Acompáñame.
Sí, más rápido.
Más rápido dentro.
Sí, sí, métela hasta chocar tus huevos en mi culo.
Métela, métela, métela, métela.
Sí, sí, sí.
Sí.
Siento como si te hubieras corrido dentro porque estoy toda húmeda.
Siento tu semen respirar, resbalar, palpitar dentro de mí.
No sé si habrás podido correrte conmigo, pero me hubiera encantado.
Yo presiento que sí, espero que sí.
Pero si no, podríamos volver a empezar.
Tú mismo.
Yo desde aquí te envío un beso enorme y un lametón por todo tu cuerpo.
Y ya me dirás si nos volvemos a escuchar.
Un beso.