Relatos Hablados

Cúrame de mi timidez

0:00 / 10:30

Me llamo Elena, tengo 22 años y soy muy tímida. Que un tío me meta la polla en el coño, se corra de gusto y me deje empapada de leche me da un poco de reparo. Todavía no he encontrado el hombre adecuado que me cure la timidez, aunque, ahora que me fijo, tú no estás nada mal... ¿quieres ser tú el que me quite la timidez?

Me llamo Elena, tengo 22 años y soy muy tímida

36 escuchas

Voz por BellaPerrix
📜 Ver transcripción (se sincroniza con el audio)

Hola, me llamo Elena, pero todos mis amigos me llaman Elena la tímida. Y todo porque a mis 22 años aún no he hecho el amor, aunque muchos hombres han intentado acostarse conmigo.

Ellos me dicen cosas bonitas, como que mis ojos verdes son preciosos, que mi pelo negro y largo parece de seda o que mi sonrisa de labios carnosos les vuelve locos.

Pero yo sé que lo único que quieren es hacer el amor conmigo, llevarme a la cama, sacar su, bueno, su polla en erección y meterla dentro de mí hasta correrse de gusto y empaparme toda con su semen.

Y eso me da un poco de corte. Soy tímida. ¿La verdad que voy a hacerle? De todas formas, lo que pasa es que aún no he encontrado al hombre adecuado que me ayude a superar mi timidez, aunque ahora que me fijo en ti, el hombre que esperaba podría ser tú.

No estás nada mal, ¿sabes? Es más, me pareces muy atractivo y un cuerpo como el mío no se lo voy a entregar al primero que contacte conmigo.

¿Cuánto tiempo llevaba esperando a un hombre como tú, viril y al mismo tiempo delicado? Ahora mismo me has pillado echada en el sofá, medio desnuda, llena de ansias por encontrarte, aunque me cuesta reconocerlo por mi timidez.

Llevo, no sé si decírtelo, pero en fin, llevo un body transparente de color rojo que me llega solo hasta la cintura. Tengo al aire mi culo redondo y blandito, mis muslos tiernos de colegiala y mi pubis rasurado y me da vergüenza decirlo, pero me estoy tocando los pechos y los pezones duros se me transparentan a través del body.

Ahora mismo, aunque me estoy horrorizando por decírtelo, también estoy metiéndome los dedos en... sí, en el coño. Estoy muy excitada, pensando en encontrar a un hombre como tú.

Es una suerte que hayas contactado conmigo. Creo que a ti puedo decírtelo todo. Me inspiras confianza y me haces dejar de lado mi timidez. La verdad es que siempre he tenido unas ganas locas de hacer el amor.

Tengo muchas fantasías eróticas. A veces, guárdame el secreto, ¿eh? Me imagino a un hombre como tú sacándola, bueno, sacando la polla tiesa y dura y metiéndomela en la boca.

Mis labios van pasando a lo largo de tu polla, que me llega hasta la garganta mientras te agarro tu culo fuerte y prieto, y de pronto haces eso.

Te corres dentro de mi boca y yo me trago todo tu semen. Oh, solo de pensarlo me pongo cachonda y un poco colorada. También tengo a menudo fantasías más fuertes.

Creo que a ti puedo contártelo. Imagino a dos hombres haciendo el amor conmigo. Me quitan de un tiro en el bodi rojo que ahora llevo puesto.

Uno de ellos me pone a cuatro patas sobre el sofá. Delante de mí tengo al otro. Que abre su bragueta y deja asomar una polla enorme que me asusta un poco, aunque la verdad es que estoy deseando sentirla.

Se la cojo con la mano y se la meneo de arriba abajo y noto cómo va creciendo en mi mano hasta que se pone dura del todo. Mientras siento que el otro hombre me toca el coño por detrás y empiezo a notarme un, ya sabes, húmeda de placer, con el frujo cayendo entre mis piernas.

Después siento su poderosa polla clavándose por detrás en mi coño pequeño y delicado. Siento como mi coño se abre ante sus potentes embestidas mientras sigo meneando con la mano la polla del hombre que tengo delante.

El caso es que al final de la fantasía me muero del gusto y... Me corro mientras el hombre de delante me llena de seme en la cara y los pechos y el hombre de atrás vacía su polla sobre mi culo.

Pero esto, como te he dicho, sólo son fantasías que te cuento a ti porque te tengo confianza. Hasta ahora no he hecho nada de nada, sólo tocarme yo sola.

Y creo que ya ha llegado el momento de hacer el amor de verdad. Y lo voy a hacer contigo si tú quieres, porque eres el hombre que esperaba.

¿Estás listo, cariño? Sé delicado conmigo. Ya sabes que soy muy tímida y, bueno, es mi primera vez. ¿Eh? Ese bulto que veo en tu pantalón no será el bulto de... de tu polla.

Por favor, si quieres sacarla, hazlo poco a poco para no impresionarme demasiado. Bueno, sácalo la si quieres. Oh, pero qué gorda y qué grande.

Tu polla supera a las que he imaginado en las fantasías que acabo de contarte. Ahora supongo que tengo que... eso, que chupártela, igual que esas chicas que salen en las películas porno.

Mi boca está sedienta para que voy a negarlo, pero no tengo ninguna práctica. Espero hacerlo bien. A ver, ahora te cojo los testículos con una mano y te los aprieto y con mi boca me voy tragando tu polla.

Te la estoy chupando, apretando bien los labios y te la recorro arriba y abajo, arriba y abajo a todo lo largo. Ahora te la tendré que menear, o como se diga.

Así que estoy meneando tu polla con una mano mientras paso mi lengua llena de saliva por la punta. Mis labios te están apretando bien la punta.

Sabe rara, como salada. Veo que te alucina cómo lo hago, eh? Noto como te estremeces de gusto. Oh, me encanta chuparte la punta de tu polla, que ya está reluciente y jugosa.

Cada vez la tienes más dura y más firme. Me tienes impresionada. Ahora creo que deberías moverte adelante y atrás, haciendo el amor en mi boca, mientras yo te agarro tu culo y te lo acaricio.

Así, así mueve tu polla dentro de mi boca. Oh, me llenas la boca. Qué grande. Me estás volviendo loca. Pero por favor no te corras todavía.

Quiero que seas el primer hombre que entra dentro de mi coño pequeño y rasurado, aún por estrenar. Que ahora está completamente empapado de flujo, muy caliente, esperando las acometidas de tu polla.

Lo que acabo de decir. Me estás ayudando a perder la timidez y tengo que aprovecharlo. Ahora mismo me estoy echando boca arriba, en el sofá, con las piernas completamente abiertas para ti y el body rojo que apenas tapa mis pechos tiernos y sensibles.

Por favor, acariciame abajo. Sí, en el coño. Estoy harta de hacerlo yo sola. Así. Pasa tu mano suavemente. Méteme los dedos si quieres. Así.

Mueve tus grandes dedos por dentro con mucha suavidad. ¿Notas que estoy completamente mojada? No puedo resistirlo. Estoy tan cachonda. Lo que me he perdido todos estos años.

Ahora me estoy quitando el body rojo para ti. Me lo saco por encima de la cabeza y mis pechos tiernos de colegiala cuelgan para que tú los toques.

Puedes agarrármelos. Así, con fuerza. Muévelos. Retuérceme los pezones. Chúpamelos. Ya los tengo duros del todo. Creo que estoy... Sí, seguramente estoy a punto de correrme por primera vez con un hombre, pero antes quiero sentir si no te importa tu polla dentro de mí.

Por favor, anda, haz eso que estás deseando. Métemela en mi coño pequeño y delicado, pero con mucho mimo. No vayas a hacerme daño. Ya sabes que no tengo práctica.

Vamos, métemela. Así. ¿Cómo la siento dentro? Tengo el coño completamente lleno de ti. Nunca había sentido esto. Siento tu polla entrando y saliendo, entrando y saliendo mientras me chupas los pechos con tanta pasión.

Estoy reventando de gusto este placer tan intenso es nuevo para mí. Pero espera, voy a darme la vuelta. Quiero sentirte también por detrás.

¿Me harás el favor? Ahora estoy a cuatro patas, con mi culo redondo y blandito de cara a ti y mis pechos colgando por delante. Se acabó la otimidez.

Estoy loca de placer. Esto no hay quien lo aguante. Fóllame con todas tus fuerzas, mi amor. Así. Así. Con qué fuerza me la estás metiendo. Siento tu polla completamente tiesa entrando por detrás hasta el último rincón de mi coño.

Y tus manos fuertes en el culo y en los pechos. Creo que sí, voy a correrme. No puedo evitarlo. Tu polla entra y sale, entra y sale. Llena todo mi coño y me estoy corriendo.

Me corro, me corro con tu polla entrando y saliendo, entrando y saliendo, entrando y saliendo. Gracias, cariño. Espero haberlo hecho bien para ser la primera vez.

No sabes cuánto te agradezco que me hayas ayudado a superar la timidez, pero quiero pedirte que seas discreto y esto quede entre tú y yo, ¿de acuerdo?

Si se lo contaras a alguien, dejarían de llamarme Elena la tímida y a los hombres ya no les daría morbo follar conmigo. Así que, ya sabes, te estoy esperando aquí para cuando quieras volver a darme una lección.

📝 Tu nota privada

Ver todos los relatos →

Relatos similares

Ver todos los relatos →

Atajos del teclado

Espacio
Reproducir / pausar
Retroceder 10 segundos
Avanzar 30 segundos
T
Modo trabajo
?
Mostrar este panel
Esc
Cerrar este panel

Y un secreto: ↑↑↓↓←→←→BA